Acabo de terminar uno de los libros que más me ha impresionado últimamente: El Batavia. Narra la historia del naufragio de un barco holandés en cuatro islotes frente a las cosas occidentales de Australia, y de lo que sucede entre los supervivientes hasta que son rescatados (aquí, un breve resumen de la historia). Simplificando mucho, un alto funcionario llamado Cornelizs se hace progresivamente con el poder e instaura un régimen de terror espeluznante, en el que sus secuaces van asesinando progresivamente al resto de supervivientes –niños incluidos- para evitar que se acabe el agua y la comida. Es una versión real de El Señor de las Moscas. Un régimen político totalitario en miniatura, desarrollado en apenas un mes y medio.
Lo que más me impresiona de la historia no es la crueldad de Cornelizs y su banda de asesinos, sino la cobardía de las víctimas, quienes, presas del miedo, son incapaces de rebelarse contra los atropellos, aun cuando ven ante sus ojos cómo asesinan a sus hijos o prostituyen a sus mujeres. Mientras lo lee uno se subleva y piensa que, de haber estado allí, habría reaccionado de otra manera más valiente, más astuta. Aun cuando ese arrojo hubiera ocasionado la muerte. Más vale morir de pie que morir de rodillas. Sin embargo, también se sospecha que quizá no. Que quizá hubiéramos sido tan cobardes como el resto; o, aún peor, que quizá nos hubiéramos sumado a la banda de los asesinos, con tal de salvar el pellejo y poder comer. Hasta que uno no afronta determinadas pruebas no sabe con certeza cómo reaccionará.
En la historia hay también un bando bueno, representado por un grupo de soldados y supervivientes que son “desterrados” a una inhóspita isla cercana con intención de dejarles morir de hambre y sed, pero que encuentran agua y son capaces de plantar cara a Cornelizs y sus sus compinches. Su líder, un soldado valiente con dotes de liderazgo, consigue salvar la vida de sus compañeros y arruinar los planes de los sublevados.
Lectura dura, pero recomendable. Ayuda a asomarse al fondo del corazón humano.
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