28 de febrero de 2006

No vale la pena quedarse sentado en la vida esperando que cambien los tiempos, prefiero cambiarlso


Es curioso como a fuerza de repetir palabras como tolerancia, diálogo o talante, podemos llegar a pensar que la persona que las pronuncia es un tipo abierto y dispuesto a conversar. Si no hay voluntad de aproximación, si sólo hay pedradas verbales, respeto sordo, no hay tolerancia, ni diálogo, ni nada. Sólo hay un encastillamiento de las diferencias. Una indiferencia más o menos educada. Incomunicación. Discordia. Pelea.

Vamos a esforzarnos por escucharnos más. Por intentarlo al menos. Y a eso cada día nos ayudan menos nuestros "representantes", los políticos, ni El ABC, El País, o El Mundo. ¡Qué pena!

Espero que no nos conformemos con la actitud del tipo de la foto. Si eso es tolerancia...

3 comentarios:

Mora-Fandos dijo...
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Mora-Fandos dijo...

Me ha gustado especialmente la expresión "respeto sordo", creo que significa muy bien esa tendencia que nos hace poner una sonrisa falsa -en el mejor de los casos- y "tirar para adelante" dejando al otro en su rollo y su mundo. El respeto sordo me parece el modo educado de decirle al otro "No me interesas lo más mínimo". Pasemos al respeto sonoro, al que se exterioriza y conforta al que convive con nosotros.

Anónimo dijo...

Oooooohhh! El pijo Juanxo ahora quiere cambiar el mundo. Va a escuchar, en lugar de prestarse atención sólo a sí mismo. Va a hacer buena cara, en lugar de pasar como otro aburrido del patrón que le es propio...

No estaría mal que cumpliese para que no acabe quedándose solo.

¡Ánimo!