14 de marzo de 2007

Vídeo nicargua



Aquí os cuelgo un vídeo de mi estancia en Nicaragua hace dos veranos, con amigos de la universidad y la ONGD Asocual. Toda una experiencia...

12 de marzo de 2007

Enésima guerra de cifras


No sé cuántas personas fueron a la manifestación del sábado en Madrid. No sé si fueron dos millones o trescientas mil. Lo que sí se es que es triste que exista tal diferencia ente las cifras oficiales de la delegación de Gobierno y la Comunidad Autónoma. Lo que sí sé es que se nos oculta la realidad. Así... ¿podemos formarnos libremente una opinión informada? ¿Podemos tener una opinión propia?

Sin información veraz, ya lo decía Madison, la democracia empieza a ser el prólogo de una farsa o de una tragedia... o quizá de ambas cosas.

Así nos luce el pelo. Aquí alguien nos está tomando por tontos. Lo peor es que parece que nos empezamos a acostumbrar.

5 de marzo de 2007

Cosas que valen la pena

De Juana Chaos, la guerra hidrográfica, un cajero incendiado, el calentamiento global, pelotazos urbanísticos, fuego cruzado entre políticos… Cada mañana desayunamos con nuevos motivos de indignación, enfado, enfrentamiento.

Hay que huir, buscar tablas de salvación, lugares donde poder estar juntos. Necesitamos motivos de alegría. Beber infusiones muy calientes (poleo menta, manzanilla con anís, té), ir a coger setas, cantar en la ducha, salir a pescar, orinar en el mar, comer espárragos trigueros. Todavía quedan muchas formas de sentirnos humanos. No le pido que abdique del ejercicio del pensamiento, sólo que de vez en cuando escape del aire enrarecido de la politización.

Anímese. Salga de las filas de los cabreados. Contamos con usted. Para nosotros, usted es insustituible.

2 de marzo de 2007

Disciplina de partido


Parece que el reciente rechazo, por parte de dos diputadas populares, de la iniciativa legislativa popular a favor de la configuración heterosexual del matrimonio ha provocado molestias en el seno del PP. "Es inaceptable que dos diputadas de nuestro grupo parlamentario se desmarquen de este modo de nuestra disciplina de partido", parece ser el sentir entre los populares.


Pues mire usted, no sólo no es inaceptable, sino que sería lo deseable. Que los grupos parlamentarios actúen de modo monolítico, sin fisuras, sin disidencias, no es lo natural. Porque tampoco lo es que todos los votantes de un partido opinen igual en todos los temas. Lo lógico es que dentro de un mismo sentir político haya diversas opiniones, sensibilidades, posturas. Y que esa diversidad se plasme en las votaciones. Lo contrario es gregarismo, ausencia de pluralismo y de diálogo. Vamos, la enfermedad de la democracia. Y esa enfermedad afecta, hoy por hoy, a todos los grupos parlamentarios. ¿Alguien se imagina un diputado socialista votando contra la negociación con ETA?


Pero parece que es lo que hay. Disciplina de partido. ¡Qué lejos queda ese ideal de "tantas cabezas, tantas ideas"! ¡Qué cerca estamos de esa constatación de Julián Marías: "donde todo el mundo piensa igual, casi nadie piensa demasiado"!

21 de febrero de 2007

Yo pensaba


Yo pensaba que los políticos estaban para servir a un país, no para servirse de él. Yo pensaba que la televisión estaba para informarse, no para deformarse. Yo pensaba que ser compatriota de alguien era un grado de complicidad, no un motivo de enfrentamiento. Yo pensaba que el deporte era para hacer amigos, no para sembrar enemistad.

Yo pensaba que beber vino era una buena forma de olvidar todos los desengaños anteriores. No una sustancia peligrosa.
Ahora… ¿qué me queda?

12 de febrero de 2007

Tantas y tantas cosas



Y cuando, cansado del yacusi y del mercedes, al final de la última pantalla de Súper Mario Kart. Hastiado de la música de Alex Ubago, pagada ya la cuenta de aquel brumoso pub… al fin bajo la persiana, siempre me quedo solo.¿Eso era todo? Aturdido. Sin nada entre las manos. Promesas incumplidas de la publicidad.

4 de febrero de 2007

Los que no piensan igual


Desde hace algo más de un año vengo escribiendo en este blog. Recibo comentarios de lo más variado, tanto de gente que piensa de modo similar al mío, como de gente que piensa de forma muy distinta (Bruno y el señor Perales merecen una mención honorífica). Es curioso, pero de los que más he aprendido son de los que no piensan como yo. Me obligan a reflexionar más, a poner en duda mis puntos de vista, a repensar mis posiciones, y en ocasiones a rectificar.

Escuchar a las personas que piensan de modo distinto al de uno suele ser enriquecedor. Ya lo decía el Machado: “Busca a tu complementario, que marcha siempre contigo, y suele ser tu contrario”. ¡Qué pena que nuestros políticos se empeñen en despreciar al adversario y en mantener esos diálogos de sordos! ¡Qué triste parodia de la verdadera democracia!

2 de febrero de 2007

Reseña de "El Danubio". Claudio Magris.


El hilo conductor del libro lo constituye un viaje a lo largo del Danubio, símbolo del crisol de pueblos y culturas que conforman la mitteleuropa, y que tuvieron su esplendor en el auge del imperio Austro-Húngaro. Sin aparente interconexión entre sí, Magris reúne anécdotas, impresiones, pensamientos y reflexiones, sucesos históricos, historiografía y personajes de lo más diverso, asociados a los lugares que va recorriendo. Este conjunto de miniaturas componen una gran sinfonía, acunada por el correr de las aguas del Danubio. Quizá el mayor mérito del germanista sea la unicidad de percepción que, como en un majestuoso mosaico, ofrece al lector a través de historias y paisajes aparentemente deslabazados.

El libro constituye un verdadero monumento a la cultura centroeuropea, un canto a sus gentes, a su Historia, a su ocaso. Como única objeción, señalar la reiterada referencia a la literatura de cada pueblo y etnia, que para el lector no iniciado puede resultar algo cansina.

En el fondo del libro late una tensión entre el poder y la compasión, el asombro y el desengaño, el esplendor y la decadencia. Se trasluce una crítica a la visión positivista del la vida, por su necesario reduccionismo, un rechazo a la modernidad, y una exaltación vitalista de lo cotidiano, entendido como espacio para lo heroico. Al final, nos queda la memoria. La seguridad, con el trascurrir de las aguas danubianas, de que todas las cosas quedan atrás, tiñe el relato de una suave melancolía, abierta todavía –quién sabe por cuanto tiempo- a la tenue luz de la esperanza.

29 de enero de 2007

Madre a los 67 años

“Todo el mundo tiene derecho a tener hijos en el momento adecuado”. Así se ha expresado Carmen Bousada tras haber dado a luz gemelos a sus 67 años, y haber entrado en el libro de los Guinness. La noticia es realmente simpática y curiosa. Esa mujer nos da una muestra de deportividad, de ganas de vivir, de educar, de amar.

Lo que no aparece en las noticias es cuántos embriones ha habido que sacrificar para que esa mujer dé a luz. ¿Diez? ¿Quince? Lo que tampoco sale es la cara que pondrán los hijos al enterarse de que no tienen papá. Lo que no se cuenta, por muy evidente que sea, es que cuando esos niños tengan 12 años, su madre tendrá 80. Lo que no se dice, pero salta a los ojos, es que el nacimiento de esos niños obedece exclusivamente al capricho de una persona. Finalmente, no se lee por ningún lado el dinero que ha ganado la clínica norteamericana produciendo esos niños, y si les importa lo más mínimo la estabilidad emocional de los pequeños.

Nosotros mañana nos olvidamos de la notica. Los hijos de Carmen Bousada están marcados para toda la vida. No seamos ingenuos. ¿O qué?

24 de enero de 2007

Albañilo, bedelo y estudianto


(Copio una carta aparecida estas navidades en La Verdad de Cartagena. No tiene desperdicio)

No me considero machista. Ni mucho menos. Pero cuando leo cosas que atentan contra el sentido común, me sale la vena revolucionaria.
El Instituto de la Mujer pro­pone usar albañila, estudian­ta o bedela en pos de la igual­dad de sexos. Supongo que también propondrán albañilo, estudianto y bedelo.
De esta manera eliminamos los genéricos y ya tenemos el problema solucionado.
Se ve que es muy difícil hacer tal diferencia con el artí­culo "el" o "la".
El estudiante y la estudiante. El albañil y la albañil. Creo que hay cuestiones mucho mayores y más importantes para la mujer que diseccionar el vocabulario castellano bus­cando palabras que atentan, supuestamente, contra la igualdad de género. O de sexo. O doméstica. Que ya no sé ni cómo decirlo para que estas feministas radicales no se sien­tan heridas.
Pero cuando busco futbo­listo, artisto, pianisto o elec­tricisto resulta que las suso­dichas no se encuentran en el diccionario. Y nadie protesta. Y ningún Instituto del Hom­bre se rasga las vestiduras ante tamaña discriminación.¡Qué desigualdad! ¡Qué des­fachatez! ¡Qué uso más sexis­ta de la lengua que denigra al hombre! Por Dios, un poco de cordura, no vaya a ser que nos multen por decir tanta estupidez junta y tenga que venir un policío.